Las carreras mejor pagadas en 2015

Las carreras mejor pagadas en 2015
12 febrero, 2015 Arturo Peris

El pasado fin de semana me invitaron a un colegio de Granada para dar una sesión sobre talento juvenil a los chicos de 2º de Bachillerato y a sus padres. Como podréis suponer la expectación tuvo características muy diferentes en un grupo y en otro. A las tres de la tarde estuve con la promoción de bachillerato y a las 7 con los padres.

Cuando uno comienza la universidad tiende a elegir estudios en función de cuáles son las carreras mejor pagadas. Hay algunas publicaciones que lo han estudiado y han elaborado listas. Las puedes consultar y comprobar cuáles son esas carreras pero siento decirte que el mundo está cambiando vertiginosamente y ese tipo de baremos no sirve para nada. En los próximos años no vamos a requerir carreras, vamos a necesitar hombres y mujeres apasionados en desarrollar sus propios y únicos talentos para servir  a la sociedad.

¡Esto es la guerra!

La charla que mantuve con los grupos de 2º de bachillerato fue una pequeña batalla campal (dialéctica) y se saldó con algunas víctimas. Las víctimas fueron algunos de ellos y son víctimas porque están siendo engañados. Aquí os pongo algunos ejemplos de los errores más comunes en chicos de 16-17 años:

  • Pensar que la libertad está libre de toda responsabilidad. La visión que tiene un universitario de primer curso (si es de la Tuna la enfermedad puede hacerse crónica) es que se abre un nuevo periodo en sus vidas donde la semana se compone de 7 días de fiesta.
  • Creer que tener una carrera es suficiente para conseguir un trabajo.
  • Olvidar el valor esencial de las habilidades básicas que se logran con la tenacidad y la constancia.
  • Pensar en términos de ellos y nosotros: las empresas y los futuros candidatos.
  • Engañarse con la idea de lograr metas importantes despreciando el apoyo de los tutores y mentores.

La gran pregunta

Yo en cambio, traté de hacerles una propuesta mucho más ambiciosa comenzando por hacerles estas tres preguntas:

  1. ¿Cuándo fue la última vez que te levantaste por la mañana con la conciencia de ser un hombre con una misión que realizar?
  2. ¿Cuántas veces te ha ocurrido en la vida?
  3. ¿Sabes cómo se llama cuando eso te ocurre todos los días de tu vida?

Se está forjando un nuevo paradigma en la sociedad y está directamente relacionado con la vocación profesional y personal de cada uno. Seth Godin distingue, en su libro “Linchpin, ¿eres indispensable?” dos mentalidades en la sociedad post industrial. Una mentalidad obsoleta basada en el modelo de la fábrica donde el jefe contrata una mano de obra lo más barata e intercambiable posible para producir el mayor número de objetos al menor precio. Y una nueva mentalidad donde es el trabajador el que ofrece su talento único e irrepetible al servicio de la empresa. Este nuevo modo es un salto de calidad porque ya no se compite por ofrecer el mismo  producto que el resto de empresas sino que se crean productos nuevos y bien diferenciados y se satisfacen nuevas expectativas en el mercado.

Esto solo lo consiguen aquellos jóvenes con alto grado de compromiso con ellos mismos y con los demás. O según una perspectiva más empresarial, aquellos que luchen desde el principio por descubrir y trabajar los propios talentos y dones, y sean capaces de detectar que dichos talentos pueden ayudar a las nuevas necesidades del mercado, es decir de las personas. Cuando talento y necesidad se cruzan se produce una reacción en cadena.

Como ya escribí en otro post es importante inculcar en los más jóvenes la necesidad de realizar un test vocacional que les saque de esta ensoñación tonta e irreal donde la sociedad tiene una deuda con ellos. La verdad más profunda es la contraria: cuando una persona descubre sus talentos y los pone al servicio de la sociedad, se convierte en una persona más productiva, más generosa y más feliz.

Las habilidades básicas

Cada uno tiene sus propios talentos. Es muy bueno fijarse más en lo que uno hace bien para hacerlo mejor, que fijarse en los defectos para tratar de arreglarlos a toda costa. Es lo que se llama psicología positiva. Cada uno tiene sus habilidades y sin embargo hay algunas características que los reclutadores de personal buscan sistemáticamente y que yo resumo a mi modo. Una vez descartado un gran porcentaje de candidatos en función de unas mínimas calificaciones y cierto nivel de inglés se buscan estas notas básicas que deberías preguntarte:

  • Normalidad y madurez. ¿Qué grado de madurez tengo? ¿Soy un tipo raro?
  • Talento medio sí, pero con una alta capacidad de trabajo
  • Capacidad de sacar proyectos adelante: ¿qué proyectos he realizado por mi cuenta durante los años de carrera?
  • ¿Soy una persona disponible? ¿O tiendo a escaquearme?
  • ¿Soluciono problemas? ¿o soy de los que tiendo a crearlos?
  • Fiabilidad. ¿transmito confianza? ¿Se me puede encargar algo con la tranquilidad de que lo llevaré a cabo?
  • ¿Soy una persona arriesgada? ¿O me paraliza por el miedo a fracasar?
  • ¿Cuento con los demás? ¿o prefiero trabajar en solitario?
  • Y la última de todas: ¿Pongo sillas?, ¿o me creo intocable para realizar trabajos por debajo de “mi dignidad”?

¡La ley del mínimo esfuerzo es verdad!

Batman_Viendo_El_FutbolTermino este post con un pensamiento cinematográfico. Los grandes expertos en guión de cine, como Robert McKey están de acuerdo en algunas leyes básicas para la construcción de un guión. Una de esas leyes, en contra de lo que suelen pensar las madres, es la Ley del Mínimo Esfuerzo. Es una ley real por la que nos movemos constantemente, queramos o no queramos. La prueba está en que nadie realiza una tarea con mayor esfuerzo del necesario. Seríamos tontos si fuéramos por ahí derrochando nuestras energías de manera alocada.

Pero para entender esta ley en toda su plenitud hay que darle la vuelta: mide el esfuerzo que estás realizando en este momento de tu vida y te diré cuál es el nivel de tus aspiraciones. Dime cómo has vivido tus años de universidad y te diré que tipo de vida, plena o decadente, te espera a partir de ahora. El batman de la imagen tuvo aspiraciones pero se ha aburguesado. Ha preferido el sillón-ball a la aventura.

¿Quieres medio millón de euros?

Un gran experto en una materia, como puede ser un socio de un gran despacho puede cobrar 600 euros la hora de trabajo. Siendo un poco más humilde supongamos que alguien con ciertos conocimientos en cierta materia puede llegar a los 60 euros. Si suponemos que el gran experto en uno mismo es precisamente uno mismo y calculamos las horas de trabajo correspondientes a los 4 años de carrera nos saldrá una suma total de 500.000 euros. Medio millón de euros que la sociedad regala a cada nuevo alumno universitario para que lo invierta en construirse su propio curriculum. O mejor todavía, en madurar como persona y pulir sus talentos para poder decir al mundo: ahora me toca ayudar a mi.

No hay carreras mejor pagadas, hay universidad mejor aprovechada. ¡No tires por la borda tu medio millón!

 

 

Experto en formación de gente joven y desarrollo del talento. He generado negocios en diversos mundos creativos: arquitectura y paisajismo, música y cine, y sobre todo en el ámbito digital. Me apasiona la creación y lanzamiento de ideas.

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