La psicología positiva de Martin Seligman

La psicología positiva de Martin Seligman
30 enero, 2015 Arturo Peris

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Los 3 objetivos de la Psicología Positiva

La psicología positiva tiene tres objetivos básicos: trata tanto de las debilidades como de las fortalezas, procura mejorar las vidas normales de la gente normal y ofrece un nuevo modelo de enfocar las deficiencias mediante intervenciones positivas. Según Martin Seligman, antiguo presidente de la asociación americana de psicología, esta nueva forma de psicologia positiva se viene desarrollando desde hace diez años como una ciencia que estudia la vida como algo que merece la pena. Añade más significado a las experiencias tanto de signo positivo como negativo y se focaliza sobre cómo eliminar los obstáculos que impiden nuestro pleno desarrollo personal.

Una de las causas que añaden felicidad a un individuo está estrechamente ligada a la capacidad que tiene para vincular el hemisferio izquierdo con el derecho del cerebro. Cuando Seligman estudia personas extremadamente felices llega a una conclusión: la sociabilidad. Ser sociables elimina una gran cantidad de problemas. Es lo que Gardner llamó la inteligencia interpersonal, una de sus inteligencias multiples sobre las que hablo en otro post de este blog de Talento Digital. Las personas sociables tienen amigos y se preocupan de ellos. Esta felicidad no es, en palabras de Seligman la felicidad chispeante de risitas tontas y de pasarlo bien en el sentido de Hollywood.

Según la psicología positiva y el sentido común existen tres niveles de felicidad en función de tres modelos vitales:

  1. La vida placentera: experimentar los placeres, aprender habilidades etc. Tiene varios inconvenientes, entre otros la volatilidad. A mayor cantidad de experiencias de la misma especie menor satisfacción produce. La mente se habitúa rápidamente hasta que se convierte en escoria. Se esfuma. Es sentimiento puro. Y la conciencia sabe que aquello se va.
  2. La vida de compromiso: Mike Csikszentmihalyi lo llama flujo. Y es completamente distinto del placer. El compromiso puede ser muy básico, por ejemplo al escuchar una música con la que buscamos una conexión fuerte. Te haces uno con la música y el tiempo se detiene. (Kairós los llamaban los griegos). O puede ser muy elevado, como el caso de los compromisos vitales y sociales desinteresados.
  3. La vida significativa: Es la más auténtica plenitud. Se basa en la consecución de un propósito, en la pertenencia y en el servicio a una causa mayor que uno mismo. Solo merece la pena enfocarse hacia algo que requiera más de una vida para lograrlo porque la felicidad no llega cuando se alcanza el objetivo sino cuando uno se ha decidido a ponerse en marcha. Es poseer en el instante presente el sentido único  de la propia existencia.

Te dejo aquí el mejor libro de Seligman:
Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante (CLAVE)

Experto en formación de gente joven y desarrollo del talento. He generado negocios en diversos mundos creativos: arquitectura y paisajismo, música y cine, y sobre todo en el ámbito digital. Me apasiona la creación y lanzamiento de ideas.

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